Sin sentido… ni vitamina K

Publicado: 17/03/2016 en Cuento, Insectos comunes

Es irónica mi “situación”, muy irónica. Os contaré.

Cierto día, llegué tranquilamente a mi casa, después de una jornada de ocho horas de trabajo. Ocho largas y duras horas.

Había sido una mañana nada grata, una tarde horrible y, el trayecto nocturno peor. Sólo faltaba que un perro me orinara en los pantalones. Sé lo que estarás pensando, pero lamento… ¿decepcionarte? Eso júzgalo por ti mismo, ya que el chucho no hizo de sus necesidades encima de mí, pero si fue el causante de mi desgracia. O el final de ella, dependiendo desde el punto de vista que quiera verse.

Lo primero que hice fue recostarme en mi cama para tomar un merecido descanso, mientras esperaba que el boiler terminara de calentarse. De pronto, comencé a escuchar ruidos muy fuertes, como si alguien quisiera encargarse de eliminar a un monstruo de porcelana que habitara en mi cocina.

¡Clanc! ¡Crish! ¡Crash!

Comencé a pensar que se habían metido a robar, pero el ruido característico del motor de la licuadora me hizo creer que estaba equivocado. A menos que fuera un nuevo modus operandi.

Brrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.

Me levanto de la cama. Salgo de la habitación oscura. Descalzo. Prefiero no oír mis pasos. Prefiero no oír… ni hacer ruido, para no alertar a mi huésped involuntario.

Siento un líquido bajando por mi brazo. Trato de mirar en la oscuridad. Recuerdo el incidente. Quizá estoy sangrando.

Al llegar a la cocina, veo a Can preparando una sustancia verde; me atrevería a pensar que es sangre de alien, pero seamos realistas: ¿de dónde sacaría un ser del espacio exterior para extraerle los fluidos?

-Te vi sangrar cuando llegaste y te preparé un jugo rico en vitamina K, para que coagule rápido.

-¡Maldita sea!, ¿ahora hablas?

-Perdona el desastre, no sé si te has dado cuenta de que no tengo pulgares –me lo dice agachando las orejas y la cola, como si estuviera apenado por lo que acababa de hacer.

-¡Me doy cuenta de que los putos perros no hablan! –alcanzo a decir antes de desvanecerme en la oscuridad.

Cuando despierto recuerdo lo sucedido y me da un escalofrío por todo el cuerpo.

¿Fue un sueño?, ¿fue real?, mejor aún… ¿Vivo?

Si lo que recuerdo es real, yo sé que Can lo hizo con la mejor intención que puede tener el mejor amigo, sobre todo si es el mejor amigo del hombre. Sin embargo, a cualquiera hubiera desquiciado la idea de ver a un perro preparando zumo. No un perro cualquiera, me refiero a uno parlanchín.

Ahora sólo espero darme cuenta de mi situación. Ojalá que el remedio no haya salido peor que la enfermedad.

Lo que sí puedo saber en este preciso momento es que el horror tiene dos caminos: puede matarnos o recordarnos que seguimos vivos.

Mientras tanto, me beberé el jugo verde que está sobre la mesa. Espero que su sabor sea mejor que su estética.

Glup. Glup. Glup. Glup. Glup. Glup. Glup. Glup. ¡Aaaaaaah!

La semana pasada, los Insectos Comunes lanzamos el reto Fracaso, en el que cada 
autor tenía que escribir algo sin pies ni cabeza.

En esta ocasión, nos propusimos Boca a Boca, en donde nos intercambiamos los
textos para tratar de darle una explicación a algo que no debería tenerlo. Y la
próxima semana culminaremos retomando nuestro propio texto.

En mi caso, he tenido el privilegio de reescribir:
Vitamina K, de Esther Magar. Texto que recomiendo ampliamente (como todos los
demás).

Por último te invito a leer los textos resultados de esta segunda parte:

Sinsentido, de LaRata Gris, explicando mi texto El alcarglumps y los stargalumpi.

Dos vegetales más, de Manu LF, explicando Amanecer normando, de LaRata Gris.

Mundo exterior (2a parte), de Esther Magar, explicando Mundo exterior de Manu LF.

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comentarios
  1. […] Sin sentido… ni vitamina K, de Jean Rush, continuación de mi relato Vitamina K. […]

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  2. […] Sin sentido…ni vitamina K de Jean Rush, explicación de Vitamina K de Esther Magar […]

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  3. […] Este texto es el final original de Vitamina K, pero también podéis leer el final alternativo creado por Jean Rush: Sin sentido… ni vitamina K. […]

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  4. […] K de Esther Magar explicación para Vitamina K de Esther Magar. Y la explicación alternativa fue Sin sentido…ni vitamina K de Jean […]

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  5. […] Sin sentido… ni vitamina K […]

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