El fin de los universos

Publicado: 27/07/2017 en Uncategorized

La gente se la pasa diciendo que sigamos a nuestro corazón, el mío desde hace tiempo me ruega dejar de latir. También dicen que debemos vencer nuestros miedos, yo sólo tuve dos: los gatos y la muerte; luche contra el primero en varias ocasiones y logré vencerlo; el segundo, espero superarlo esta noche. Si lo logro, ¿seré valiente por haberle hecho frente?, ¿o seré cobarde por decidir dejar de actuar en este teatro llamado vida? Como sea, no pedí ser parte del elenco. ¡Maldita sea! No puedo con tanta hipocresía social, la gente suele ser incongruente, dan consejos que no siguen ellos mismos. Son ellos quienes tienen miedo: miedo de enamorarse porque les romperán el corazón, lo dan por hecho; miedo de dejar su trabajo porque no encontrarán algo mejor; miedo del qué dirán, de irse al infierno, de ser juzgados, entre tantas otras cosas.

No es un secreto que mi libro favorito es el Conde de Montecristo, pero sí era un secreto el porqué. Cuando lo leí por primera vez me llevó a tomar la decisión de seguir actuando, con la idea de que algún día yo interpretaría a Edmundo Dantés y tomaría venganza contra la persona que me jodió la vida. Muchos dirán que yo lo permití, porque nada sucede si nosotros no lo permitimos. ¡Basura! Hay situaciones que son ajenas a nosotros y llegan a ser más fuertes porque nos dañan en lo más profundo, nos debilitan y acaban con nosotros. Aun así, traté de ser fuerte, por hacerle caso a la sociedad, y mi deseo de desistir se convirtió en una ailurofobia (otro secreto revelado).

Quizá haber luchado contra esa fobia, me ha despertado el deseo que desde hace años me taladraba la mente y que esta noche espero poder vencer. De no ser así, sólo será un acto más en esta obra, un drama extra en el guión.

En este momento no sé si todo esté dicho, sólo pienso en cuál sería el último track de mi banda sonora, qué diría la letra y cómo terminaría todo. Me gustaría que tuviera alguna frase inolvidable, que se quedara plasmada como se quedan las pinturas en los cuadros, como las esculturas en la piedra, pero no se me ha ocurrido nada, es por eso que seguiré la recomendación que le hizo Derek a su hermano Danny cuando menciona que “siempre hay alguien que lo ha hecho mejor que tú y que si no puedes superarlo, róbaselo y aprovéchate.” Así que he elegido el sentir de uno de los miembros del club: “Simplemente no sería justo ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar… Se me ha acabado la pasión, y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.”

P. D. Ahórrense los mensajes en mi muro, les prometo que, si lo logro, no voy a leerlos.

Sin Cariño:

E. V. A. N.

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Una carta (in)esperada

Publicado: 21/12/2016 en Insectos comunes

Hola, mi amor.

Para cuando leas esta carta, yo ya me habré ido. No sé si me vas a extrañar o si te parecerá algo exagerado.

Quiero que sepas que no me gusta que las cosas hayan tenido que pasar así, pero es algo que no podemos evitar. Ambos sabíamos que podía pasar. Aunque me duele, lo acepto y espero que tú también lo hagas.

Te pido, por favor, que no te sientas culpable, soy yo la que no pudo soportar tanto dolor y es por eso que me he marchado.

No te pongas triste, sé que pronto estarás al lado de una mujer que te hará muy feliz. Estoy segura de que será el amor de tu vida, hasta el final de tus días. Lo sé porque te he escuchado hablar de Lizeth con tus amigos, con una emoción como nunca la manifestaste o, si lo hiciste, fue al principio, cuando tratabas de conquistarme.

Mereces que ella te ame porque eres el mejor ser humano que he conocido y ella también se dará cuenta. Estoy segura. Sólo espero que no te olvides de mí.

Tengo la certeza de que te estarás preguntando muchas cosas cómo por qué no te llamé para decírtelo, pero sabes que siempre he pensado que una carta tiene más fuerza. Aun así, ojalá me llames cuando termines de leerla.

También quiero que sepas que Juan Pablo pasó por mí en su coche, no tengo razones para ocultártelo. Sé que no te cae muy bien, pero yo lo quiero mucho y eso debe de ser suficiente para ti. Hace unos días te dije que él era el indicado.

Me disculpo si mis palabras te han parecido muy duras, no es mi intensión reprocharte nada. Al contrario, creo que tú estarás molesto conmigo, pero… ¿qué podía yo hacer? Lo siento, así son las cosas. De verdad perdóname, sabes que te amo.

Sabes lo que esto significa, ¿verdad? ¡Corre, ve a abrazar y besar a Lizeth! Te está esperando en su cama. No te preocupes, la está cuidando su tío Juan Pablo mientras yo termino de escribirte para informarte que ¡ya eres papá!

No demores. Te amamos.

Atentamente:

Tu amada esposa.

No se asusten, queridos lectores, no voy a ser papá (aun falta para eso). Se trata del
reto No. 10 de Insectos Comunes en el cual teníamos que escribir una carta de amor
sin caer en la ñoñería y, que a su vez, conmoviera al lector.
Sin más, les dejo el enlace de las bases por si se animan a participar y también
les dejo las cartas de mis compañeros.

Bases para participar en Reto 10: Típicos tópicos: El amor en estado puro.
Me das paz, por Benjamín Recacha.
Carta de amor. La distancia, por La RataGris.
6 de junio de 2016, por Esther Melgar.
Amo como comes naranjas, por L. Ernesto Molina.
A Esmeralda, por Daniel Centeno

El final

Publicado: 21/03/2016 en Cuento, Insectos comunes

Vantamir terminó de relatar, al Rey, la historia de “El alcarglumps y los stargalumpi”; una que nunca había contado antes, pues carecía de sentido y un juglar debe darse a entender si no quiere que un monarca le corte la cabeza, la lengua, los dedos o alguna parte del cuerpo que se le ocurra.

Posteriormente, el sabio del Reino ofreció una interpretación del cuento, pues había sido deseo de Su Majestad que alguien le contara la historia más extraña que jamás escucharía en su vida. La cual estaba llegando a su fin.

Sé lo que estáis pensando, pero no; ni prometió la mano de su hija, ya que no tenía descendencia; pero tampoco prometió una herencia a quien lograra satisfacer su última voluntad.

En este caso la corona pasaría al hermano menor del Rey, pero esa es otra historia que quizá Vantamir nos cuente más tarde.

Seguramente se estarán preguntando: ¿qué ofreció para que alguien tuviera el valor de arriesgar su integridad física? La respuesta es: nada. Era un Rey muy egoísta, pero Vantamir era muy astuto y pensó que podía ser la oportunidad perfecta de ganar renombre. Así, quizá los juglares contarían la historia del juglar que le dio el último regalo al Rey de Clapono.

Vantamir sonrió cuando el sabio guardó silencio. Era su momento. Todos los presentes fijaban la mirada en él. Así continuó hasta que notó la desesperación del Rey y fue entonces cuando exclamó:

-Permítame preguntarle, Majestad ¿qué le pareció la interpretación del sabio?

-Muy convincente, diría yo.

-¡Fantástica, diría yo! –gritó el juglar-, ¿pero lo convenció totalmente?

-No estarás diciendo que se equivocó, ¿o sí?

-Para nada, Excelencia, sólo creo que usted entendió algo muy distinto cuando escuchó la historia.

-Tienes razón, yo pensé que el alcarglumps estaba dando su discurso de despedida, creí que estaba muriendo y se despedía de sus amigos los stargalumpi. Imaginé que su condición lo hacía delirar, al punto de decir incoherencias sin sentido.

-Es otra interpretación muy buena y válida.

-¿Insinúas que me equivoco también? –replicó el monarca muy molesto.

-Claro que no, pero vuestra pregunta fortalece mi punto.

-¿Y qué punto es ese, bufón? –dijo en tono desesperado.

-Todos entienden lo que quieren entender, de acuerdo a su percepción personal y su experiencia. Quizá usted interpretó que el alcarglumps se moría porque usted mismo está muriendo; probablemente quiera despedirse dando un discurso a su gente para ser recordado por su grandeza. No puedo saberlo, sólo usted podrá estar seguro.

Al terminar hizo una reverencia.

-Con su permiso –se dio la media vuelta y se fue, sabiendo que cada quien entendería diferente el mensaje que acababa de darle al Rey; para unos, serían palabras que deberían haberlo sentenciado a muerte; para otros, en cambio, sería una gran reflexión; para el monarca, no podremos saberlo, sólo sabemos que se limitó a sonreír; para Vantamir, significaba haberle hecho un regalo a Su Majestad; y para ti, querido lector, será lo que quieras entender de este sinsentido y su final.

Fin.

Con esto termina el reto Fracaso, boca a boca y esta resurrección.
Reto que constó de tres partes, todas muy interesantes.
Este Final intenta darle sentido a El alcarglumps y los stargalumpi. Como antes le
dio sentido LaRataGris en Sinsentido.

Con nostalgia les comparto as historias de mis compañeros:
La culpa fue de la vitamina K, de Esther Magar, explicación de Vitamina K, de ella
misma. Y la explicación alternativa que corrió por mi cuenta en:
Sin sentido... ni vitamina K.

Cualquier amanecer, de LaRata Gris, le da sentido a Amanecer normando, también de
LaRata Gris. Y la explicación alternativa, por Manu LF en: Dos vegetales más.